De príncipes inexistentes

Ella siempre a la espera de su príncipe, unos culpan a Disney con sus princesas y damiselas en apuros siendo rescatadas por el apuesto y valeroso príncipe, criada en la espera de este, otros culpan a las comedias románticas hollywoodenses en los que a pesar de todas las vicisitudes el chico y la chica siempre terminaran juntos, amándose y en ambos casos con un felices para siempre implícito, ella siempre está ahí, atenta, a la búsqueda de su chico, de su para siempre, es joven, ingenua, sabe que todos ofrecen lo mismo, sabe que nunca cumplen lo que alguna vez intoxicados de lo que creían era amor, sabe que siempre fallan y sabe que siempre terminará mas destruida de lo que empezó, sabe que duele, sabe que sufre, sabe que eso no es lo que quiere pero sigue así en las mismas muchas veces con los mismos, sabe como son, pero ese afán de alguien, de compañía en su vida no la deja tranquila y todo ser es material potencial de príncipe, si está mal, él puede cambiar, si tiene su princesa, él la puede dejar, si la quieren se enamora, se le olvida que todo tiene un interés carnal, que si sigue entregando tanto corazón se va a quedar sin nada, que todos no pueden ser el amor de su vida, que así como ella todos están destrozados, se le olvida que no puede estar cambiándolos y mucho menos esperar que lo hagan, se le olvido que un beso no siempre es amor y se le olvida que en un amor siempre hay besos, se le olvida que ellos no buscan princesas y que mucho menos quieren damiselas en apuros y también se le olvida que no siempre hay que estar enamorado para coger.

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