Todos ellos

Con A pensábamos en 2 hijos, una casa grande, con patio para que ellos y la perra jugaran, carros, trabajos estables, matrimonio de vestido blanco, con A todo era muy tradicional, como libro de Jane Austen, tanto era el parecido que él se interesó en alguien más, y lo tradicional para mi llegó a su fin, después reapareció B y el romance tomó forma, ya más adulto, o eso pretendíamos, con B la idea era viajar, viajar mucho, él iba a trabajar mucho para poder lograrlo, trabajó tanto que mejor me fui para que él no tuviera que pelear con sus dos amores, con sus dos pasiones y mucho menos tuviera que elegir, así que elegí por él, con C todo fue de repente, sin pensar, cosa de ebriedad y así fue durante el tiempo que nos acompañamos, lo más importante era esperar el fin de semana, tener plata e ir a beber, si se podían los tres días éramos afortunados, el respeto mutuo no era tan importante como embriagarnos, así que de falta de respeto en falta de respeto mejor cada quien siguió su camino, un camino largo, lleno de agresiones y tropiezos, un mal final, mientras estaba C apareció D, fue un respiro, tanto en común; música, cine, libros, comida, tanto de que hablar, tanta química, tanta conexión y aún así nunca funcionó de una manera convencional, 4 años tratando, ires y venires, yendo y volviendo, amigos, besos, bailes, ron, viajes, no era para nosotros, no éramos para eso, un muy grato recuerdo y una eterna amistad, después con E todo fue diferente, muy diferente, claro que después de C nada podía ser malo, esperábamos ansiosamente un febrero para ir al carnaval, la fiesta de su tierra, conocer sus amigos y demás, pero al parecer se le había olvidado que yo ya era su novia porque tenía otra, mientras llevábamos 10 meses juntos, con ella llevaba 4 meses, normal, es su idiosincracia, no por eso fue menos doloroso, amortiguando ese dolor llegó F, tan cordial, tan romántico, tan caballeroso, después supe de su magia, tenía novia, amante y a mi, todo al mismo tiempo, nunca lo pensé, igual dolió, que innecesario hacer tanto por tan poco. Pasó el tiempo, la soledad, el trabajo, el egoísmo, yo, yo y yo, me aburrieron, que bueno compartir la vida con alguien, G y yo nos encontramos y él pensaba igual; que bueno compartir la vida con alguien y pues si pensábamos igual lo mas obvio era que nos uniéramos, así fue y a los pocos meses entendí mi error, unirse en la miseria nunca es la solución así que me despedí de ese loco trato y me fui. 
Llegó H, ¡por fin!, de tiempo atrás nos conocíamos, o nos distinguíamos, ¿quién iba a pensarlo?, una cita a cenar y un baile me dieron algo que nunca pensé que iba a tener porque nunca pensé que lo quisiera, un hombre maravilloso, con todo su ser, difícil, complicado, como es él, como sea él, maravilloso a fin de cuentas, juntos compartimos hasta ahora la que ha sido nuestra aventura mas divertida, agotadora y fantástica, una hija, un esposo, un hogar increíble.