Melissa y los tatuajes

No recuerdo si era Enero o Febrero, sé que era el 2008, que fue en la tarde y que fue un regalo de mi novio, que es un gato negro y que fue el primero, que esta sobre mi tobillo izquierdo y es feo, no importa, un año y unos cuantos meses después, llegaría el segundo, en uno de mis arrebatos de asalariada excéntrica, no dolió, reí un poco en realidad, es un corazón pequeño ubicado en mi cresta ilíaca izquierda, después de hacérmelo me tome media de ron viejo de caldas y tuve sexo en un baño, muy buen sexo, el siguiente tatuaje lo pensé durante mucho tiempo, quería algo que tuviera relación con la sensación de volar que me generaba la música, con la ayuda de un chico con quién solía salir lo logré, un cassette con alas en mi omóplato derecho, era Abril, lo recuerdo, eran días de duda y de mal dormir, mi madre estaba enferma y estaba la posibilidad de perderle, no fue así, mi cassette quedó hermoso, colorido y yo, quedé muy feliz, pero quería más, y los quería pronto, al corazón le hice un compañero, justo al otro lado, una estrella náutica, para que no estuviera tan solo ni tan tirado, ese día conocí la tinta color verde menta, después vino la frase en mi costilla izquierda, es un fragmento de Walk, una canción de Pantera, una banda que me llena de energía, de dicha, de fuerza, en ese tatuaje me quedé dormida, de principio a fin, no tenía otra alternativa, Love y Hate le siguieron, en cada hombro, eso somos, eso soy, paso un tiempo y muchas dificultades y en mis muñecas ahora dice Friends y Values, no será así para siempre, ya no lo merecen y ya mis valores y mis amigos han cambiado, tuve un tiempo de receso y decidí que una imagen del final de El Principito, uno de mis libros preferidos sería la indicada, ese día fui fuerte y terminé con un Principito y cinco gaviotas en mi espalda y una canción de Edith Piaf en mi empeine derecho, "No me arrepiento de nada" dice en francés, y así es, ese día Nacional quedó campeón, yo estaba soltera y trabajaba en La Strada, hace pocos días, junto a Lele mi amor amigo del alma y del corazón nos tatuamos "Aguja en la piel" en nuestras costillas, en mi lado derecho está la prueba mas fehaciente de mi amor por ella, ese mismo día volvió la espontaneidad a mi y ahora en mi nuca tengo las palabras Très jolie, y la advertencia de parte de mi tatuadora oficial quién dice que no me hará mas letras porque voy a quedar como un libro, un libro muy bonito pienso yo.