Choco y la liberación perruna

Han pasado sólo 4 días, sólo 4, son poco, creería uno, o tal vez mucho pensarían otros, sólo 4 días y yo ya estaba enganchada a él, al peludo que había llegado así de repente al hogar, pobre criatura pensé después de colgar, ese sábado en la mañana, esa llamada de ayuda, de auxilio, esa llamada que me dejo pensando en que hacer, de que manera proceder, pobre perrito el no tiene la culpa, somos los humanos no él, que mas hacer, recibirlo, él merecía otra oportunidad y porque no ser yo quién se la daría, a ese otro peludo le di varias y en vano y porque a este no?, Hola, bueno tráigalo que yo lo cuido hasta el lunes en la mañana. Ya era lunes en la mañana y lo que yo menos quería era que el se fuera, a pesar de todas sus dificultades, sus miedos, sus temores, yo lo quería, y quería quedarmelo, bueno que se quedara conmigo, no dale, vení por él el miércoles, si, estoy segura, llego el miércoles y la separación no fue amena, chao Choco, portate bien, si quieres el próximo martes si no tiene hogar, lo volves a traer, pues mientras se recupera, creo que deberíamos adoptar ese perrito, ayy si yo creo lo mismo, momento, el abuelo enfermo y vivirá con nosotros, ojala a Choco le vaya mejor que a el abuelo y consiga un buen hogar.

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