Lameme, a pedazos, por pedazos, pero lameme!

Este post lo tienen que leer con un marcado acento españolete y una voz chillona de una española excitada y muy cachonda...

"Que me deis un besito, así, suavecito, rozame el cuerpo con tu lengua, acercate, acercate, tocame, estoy caliente, te veo y me humedezco, tocame, tocame las tetas, muestrame las tuyas, quiero besartelas, chupartelas, son suavecitas, ay que lindas, como me excitas, son rosaditas, y tibiecitas, tocame la entrepierna, sin penas, deja la verguenza al lado de la cama, junto con tu ropa, te quiero, te quiero tener en mi, aqui cerquita, sentir tu piel rozando la mia, no esteis nerviosa, venga, que yo te enseño si quereis, pero no te asusteis, te va a gustar, lo se, solo dejate llevar, la lujuria no es mal, sientela, sienteme, hazme asi, asi como me haces, estais aprendiendo, ohhh que rapida que eres, aprendeis muy bien, asi asi, besadme, rozame, acaricia mis muslos, estan tibios por ti, amo tus tetas, ama las mias, besalas, chupalas, muerdelas, ohhhhhh, asi, asi, ayyy dios, baja, besame, lameme el ombligo, hazme sentir mujer, dame una razon para ser mujer, y para amar a las mujeres, para amarte solo a ti, te deseo, te deseo, ohhh! que rapido aprendeis..."

(Mierda, me encanta herir susceptibilidades, no soy lesbiana, pero porque no serlo...Gracias a Maleja compañera de este ocio lesbico escritor)

ExcSexo de ocio.

Es esa cuestión con la expectativa, muchas veces el producto que determinada compañía nos ofrece no nos genera la misma satisfacción al momento de comprarlo y utilizarlo, llenándonos de desagrado, de disgusto y de decepción, estábamos a la espera de algo, que posiblemente seria la panacea, y no, resulta que no, que era más una enfermedad, mas una especie de burla para nosotros los consumidores habituales, los devoradores de productos, de mercancía, diría yo desde mis pocos conocimientos y mi poca experiencia que lo mismo sucede con los hombres; vamos por la calle con nuestras amigas, vemos pasar al posible hombre de nuestras vidas, el que nos quita el sueño, pensamos en el noche y día, lo queremos tener cerca, pero al tenerlo no sabemos que decirle, titubeamos, temblamos, dudamos, no decimos nada, esperamos otra oportunidad donde estemos mas llenas de valor, o tal vez de alcohol, y lo confrontamos, le hablamos, le decimos las cosas las claras, lo que nos despierta, lo que nos genera, lo que quisiéramos de él, SEXO!, porque obviamente la idea no es casarnos con él, ni tener hijos, ni jurarse amor eterno, es una cuestión, casual, sin compromisos y más importante aun sin remordimientos, concretamos el asunto, de alguna u otra manera el cosmos está completamente a nuestro favor, los astros están alineados, y quiere la madre naturaleza que podamos saciar nuestros deseos más terrenales y mundanos con dicho sujeto, después de un rato de conversación redundante e innecesaria y de poner un poquito de confianza en el ambiente, de vencer la timidez, se aproxima el personaje de la historia, nos besa, y de inmediato pensamos: Oh, estoy besando a este man! Juemadre que chimba!, pero no!, segundos después nuestros pensamientos un poco más claros por la decepción, nos vemos envueltas en una idea que recorre e invade nuestra mente: No! Que man para dar picos malucos, quien le abra enseñado, si es que aprendió!, primer error, hubo beso, beso maluco que no fue detenido a tiempo, se permitió que siguiera la situación, después cuando se llega a algún sitio, sea la casa de uno o la de él, comienza el jugueteo inquieto de manos, muy directo el hombre, a fin de cuentas es hombre y necesita con suma urgencia tener sexo, nosotras que de por si somos algo mas calmas y sin afanes titubeamos, lo vemos como una amenaza, pero aun así no lo detenemos, seguimos, porque es el hombre más sexy que hallas conocido, así la conversación haya sido mínima, porque él no tenía mucho por decir, así los besos hayan sido un asco, porque definitivamente el no sabe besar, uno sigue, dándole oportunidades de que se reivindique, pero no, nada, todo sigue complicado, en descenso, de mal en peor, pobre tipo pensás para tus adentros, como decirle que es maluco, que no estás disfrutando lo que te está haciendo, que no estás excitada, pues no tanto como deberías, a fin de cuentas es uno de los hombres más sexy que hayas visto, el que todas desean, y ahí lo tenés en la cama solo para vos, pero ah!, quisieras cederle el turno a otra, preferirías estar dormida, o donde el odontólogo, pero bueno, seguís dándole chance porque sos una buena persona que sabe que eso al principio es complicado, que es difícil cogerle el ritmo, y más aun en el primer intento, es difícil, no te gusta y ya, definitivamente no hay poder humano que te convenza de lo contrario, ni el tipo este con todo su sexyness, es imposible, seguís porque no te gusta dejar las cosas a medias y porque te da pesar con él, termina, Gracias a quien sea! Por fin!, bostezas, decís que cansancio, que sueño, el se voltea, te abraza, te da un beso en la frente y dice: que rico!, que bueno repetirlo!, este mmm NO!, gracias, pero no, gracias, aburres amigo y prefiero la abstinencia a tener que estar con vos otra vez, lo pensás, claro está, no se lo decís, tampoco sos tan mala persona, pero deberías serlo a ver si aprende a coger, a besar, a tocar, a acariciar, lástima que no lo seas, sigue abrazándote, besándote, con ganas de mas, vos solo tenés ganas de dormir, de que se vaya para su casa a dormir el también, querés estar sola, no porque te sientas mal, sino porque es verdad lo que decía tu abuelita, “mejor sola que mal acompañada”, igual ha sido el peor sexo de tu vida, pero aun así el insiste en seguir viéndose, en repetirlo, porque él lo disfruto, es hombre a fin de cuentas, que esperabas, porque igual el no esperaba nada, pero te haces la loca, cambias el temas, estoy cansada, que sueño, quiero dormir, esperas que se decida, después de un buen rato, tomar rumbo para su casa, te preguntas porque cuando querés que se queden es cuando más ganas les da de irse, y cuando querés que se vayan se rehúsan a abandonarte?, pero igual, mejor te haces la loca, bostezas, agradeces una llamada salvadora y él se va, y pensás: Mierda tiene mi numero de celular!!!
(Alce la mano izquierda a quién no le haya pasado algo así…)